Tú intentando conseguir su confianza, recuperarla aunque sólo sea algo. Hacer todo lo posible, cambiar, tratar distinto a tus amigos, evitar miles de situaciones que puedan hacerle pensar en lo que no quieres que piense. ¿Y todo para qué? Para darte cuenta, después de todo, que él es como siempre has tenido miedo que fuera, como siempre pensaste en el fondo que no era o, por lo menos, siempre quedó esa esperanza. Ojalá no hubieses visto nada, ojalá siguieses ciega o engañándote a ti misma para sentirte mejor y ser más feliz. Ojalá no fueses como eres.
No te culparé por las malas decisiones que tomes en mis sueños, no me enfadaré contigo por todo cuando realmente sólo esté enfadada contigo por una cosa.
– I promise…





